¿Qué tipo de mentalidad tiene tu empresa?

Actualizado: 4 jul 2020


Brain
Mentalidad de Crecimiento

Empresas con mentalidad de crecimiento


  • Son Pioneros o "Path-finders".

  • Se desenvuelven en un entorno de alta complejidad.

  • Aprecian los retos.

  • Aprecian oportunidades.

  • Se respira innovación.

  • Ambiente de cooperación.

  • Buen rendimiento ante la incertidumbre.

  • Ambiente positivo, no rechazan el éxito de otras personas.

  • No se dejan llevar por el éxito ni el ego.

Empresas con mentalidad fija


  • Venden lo mismo "hace 20 años"

  • No actualizan sus capacidades, activos, ni tecnologías.

  • No hay cooperación.

  • Hay rivalidad.

  • Predomina el miedo o los “Black hat”:

  • Hay una alta aversión al riesgo.

  • Son conformistas con los resultados.

  • No entienden el concepto de costo de oportunidad.

  • Son seguidores no pioneros.


La psicóloga estadounidense Carol Dweck nos ayuda a definir y categorizar las mentalidades de crecimiento de manera más sencilla, la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento. Estas son dos maneras en las que actuamos, pero no quiere decir que haya personas definidas en cada una de ellas, son maneras de actuar en situaciones específicas que puede llevarnos a:


  • Estancarnos si nos equivocamos (MF)

  • Valorar el potencial de lo que puede ser (MC)


Mentalidad fija, con el freno de mano puesto


Este tipo de mentalidad se caracteriza por la creencia de que la inteligencia o los talentos son algo natural, naces o no con ellos y no puedes desarrollarlos y se caracterizan por:


  • Sentir agobio con los obstáculos.

  • Huir a los nuevos retos.

  • Pensar que el esfuerzo es algo improductivo, porque todo ya debe estar hecho, los procesos son algo que no ven y no disfrutan.

  • Sensibles a la crítica, se ignora en muchos casos porque sienten que amenaza.

  • Tienden a no disfrutar el éxito de los demás.


Esto puede generar que las personas se estanquen y no desarrollen su potencial.

Mentalidad de crecimiento, con la vista al frente y acelerando


Con la vista al frente y acelerando pues se cree que la inteligencia y el talento es algo que en definitiva se desarrolla. Es decir, se está abierto a procesos, al trabajo constante, al esfuerzo, lo cual conduce a crear una mentalidad con deseo de aprender y de seguir creciendo de manera continua. Se reconoce que el mundo es cambiante y que cada día trae un nuevo reto; reto que se logra ver como una oportunidad de aprendizaje y entusiasma a tomarse con humildad y satisfacción, porque se sabe que no es algo que nos define, sino que nos lleva al desarrollo de nuevas habilidades. Por lo general se caracteriza por:


  • Persistencia ante dificultades.

  • Creación de hábitos dirigidos al éxito.

  • Recepción de manera positiva a críticas porque saben que son herramientas para crecer y no para atacar o definir.


Si analizamos esta mentalidad en relación a las organizaciones, encontramos que estas se benefician tanto a nivel interno: equipo, como a nivel externo: servicio al cliente, aumento ventas, sobresalir entre la competencia y hasta fidelización de marca.

Internamente impulsa la honestidad y cooperación entre el equipo al saber dar y recibir constantemente feedback, mientras que tener mentalidad fija aumenta la rivalidad y competencia interna, lleva a ocultar errores por miedo a que el resto conozcan su equivocación.


Trabajar a diario sin temor de ser juzgados es algo que debe instaurarse en el ADN de las empresas, pero no se instaura dejando de comunicar o siendo pasivo, se instaura en un ambiente sano en el que las personas no se definen por una situación, es decir en las que no se define la identidad de una persona por un error o éxito.


Al lograr el éxito es muy posible que la mentalidad de triunfo perpetuo sea la que perdure, siendo esta una mentalidad fija, no de crecimiento. Si conocen alguna persona que se le nota o demuestra en su actuar que intenta mantener en el tiempo esa imagen perfecta de éxito cuando todos sabemos que el mundo es cambiante y que el ser humano es humanamente imperfecto, esa persona tiene mentalidad fija; así que conseguir el éxito puede ser un arma de doble filo.


La mentalidad de crecimiento indudablemente impulsa entonces a un ambiente de cooperación y aprendizaje, de feedback permanente, a un ambiente de confianza donde todas pueden trabajar sin temor a ser juzgados. Esto precisamente trae el crecimiento constante, a la mejora continua, productividad, creatividad y sobretodo a la INNOVACIÓN. Cada idea que se comparte es valiosa y muestra panoramas distintos, pero para saber reconocer qué camino tomar, primero debemos escuchar los hechos o las ideas; si permitimos este ambiente podemos crear cosas maravillosas y que por lo general no solo encontramos en una sola cabeza sino entre muchas.

Las organizaciones con mentalidad de crecimiento enfrentan de mejor manera la incertidumbre y los obstáculos, pero lo más importante es que están dispuestos a enfrentar tareas complejas sin miedo a fallar, sin desanimarse, porque van a aprender a entender esto como una oportunidad de aprendizaje y auto superación.

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